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 RIESGO DE INCENDIOS FORESTALES

Un incendio forestal es aquel fuego que se extiende sin control por terreno forestal que no estaba destinado a arder. Al evidente daño forestal y medioambiental que causa, hay que añadir las consecuencias sobre la población civil y sus bienes que hacen de los incendios forestales un tema a abordar por los servicios de protección civil y emergencias.

De acuerdo a las estadísticas de incendios forestales en España, producen de media unos 17.000 incendios forestales  (la mayoría de ellos menores a 1ha.) afectando a unas 114.000ha de superficie forestal. De ellos, según los registros de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias: una media anual de 80 incendios forestales tienen consecuencias sobre la población, principalmente debido a las evacuaciones preventivas, pero también hay que lamentar fallecidos, heridos, cortes de vías de comunicación y servicios, infraestructuras dañadas….

Debido a la vegetación que rodea Guardamar, sobre todo la «pinada», que está más cerca del casco urbano, hay que tener en cuenta este riesgo y debemos de saber como actuar ante tal emergencia:

Medidas de PREVENCIÓN

En el Monte:

  • Como norma general, y especialmente en caso de condiciones meteorológicas que favorezcan la propagación de incendios (días de elevadas temperaturas, sequía prolongada y viento) hay que abstenerse de encender fuego con cualquier finalidad. Tenga en cuenta que, en general, está prohibido el uso del fuego en cualquier zona forestal. Solamente se autoriza su uso, por parte de las CCAA, en zonas y épocas muy determinadas (áreas recreativas acondicionadas específicamente para ello y fuera de la época de sequía o peligro que varían según las condiciones meteorológicas). Aún en zonas autorizadas, asegúrese de que está permitido y, en caso positivo, tenga un cuidado especial al apagarlo, asegurándose de que no quede ningún rescoldo que lo pueda reavivar y con ello iniciar un incendio.

  • Apagar bien las cerillas y cigarrillos y nunca dejarlos en el monte (menos aún tirarlos por las ventanillas del coche).

  • No abandonar en el campo botellas, objetos de cristal o basuras que puedan provocar o favorecer el incendio.

Si, tras la correspondiente autorización, va a quemar rastrojos o restos vegetales:

  • Una vez solicitada y recibida la autorización necesaria, siga al pie de la letra las condiciones indicadas, en la misma. Contacte con los Servicios de Montes u organismo del Medio Natural correspondiente a su Comunidad Autónoma, el cual le indicará como conseguir dicha autorización.

  • No hacerlo en días de viento fuerte y/o de sequía acumulada.

  • Vigilar la quema y no irse hasta que esté seguro de que está totalmente apagada, revisando bien los rescoldos.

  • Cuidar el uso de maquinaria y equipos en los montes cuyo funcionamiento genere deflagración, chispas o descargas eléctricas.

Si vive en una casa de campo o en una urbanización ubicada cerca o en un terreno forestal:

  • Conozca las posibles vías de evacuación existentes hacia un lugar seguro.

  • No queme hojas u otros restos sin autorización y siempre evitando los días de calor, viento y/o de sequía acusada.

  • Mantenga limpios de hierba o maleza los caminos de acceso a las viviendas, incluyendo las cunetas de los mismos.

  • Evite en los jardines o parcelas la acumulación de vegetación seca u otros restos que ayuden a la propagación del incendio, ejecutando las tareas de limpieza correspondientes.

  • Mantenga limpios los tejados de materiales combustibles (hojas, ramas, etc) y evite que las ramas dominen las edificaciones o se acerquen a menos de 3 metros de una chimenea. Lo ideal es que alrededor de cada edificio exista una faja de 10 m. de anchura en la que se elimine toda la vegetación inflamable.

  • Los tejados y fachadas de las casas deben ser de material resistente al fuego. Las fachadas de madera deben de tener tratamiento ignifugante y las chimeneas de las casas deberían llevar matachispas.

  • Es conveniente, y en muchos casos obligatorios, la separación de la urbanización del monte con una faja de 25 m. de anchura, limpia de vegetación. Dicha faja puede llevar un camino o carretera perimetral.

  • También es conveniente que se actúe en la zona forestal contigua a la faja de seguridad, con desbroces y poda del arbolado hasta 3 m de altura como mínimo y con anchuras de trabajo también de 25 m.

  • Exija a su «Comunidad de Vecinos o Propietarios» la elaboración y mantenimiento de un «Plan de Defensa de Incendios Forestales» para su Urbanización.

  • Evite los basureros eventuales e incontrolados.

Medidas de AUTOPROTECCIÓN

En épocas de riesgo de incendio, para adentrarse en el monte es necesario conocer bien el terreno, las vías de comunicación y caminos alternativos y procurar caminar siempre por zonas de gran visibilidad.

Si inevitable e inesperadamente se encuentra en las proximidades de un incendio:

  • Avise urgentemente al 112 o autoridad más cercana y actúe según las indiquen.

  • Si el fuego es muy pequeño e incipiente, trate de apagarlo usando agua, ramas o tierra sobre la base de las llamas, priorizando siempre su seguridad.

  • Si el fuego tiene más entidad, aléjese en dirección opuesta al humo. Respire por la nariz procurando cubrirla con un trapo mojado.

  • No busque refugio en vaguadas profundas y huya siempre cuesta abajo, el fuego sube ladera arriba como por una chimenea, o en dirección perpendicular al avance del fuego, por eso. De ninguna manera intente escapar ladera arriba por delante del fuego cuando éste ascienda por ella.

  • No intente cruzar las llamas, puede quedar atrapado. Si no hay más salida, cruce donde el frente sea más débil.

  • Si el fuego le alcanza, sitúese en la zona ya quemada siempre a espaldas del viento dominante.

  • Si se prende la ropa, no corra: échese a rodar sobre el suelo y, si tiene una manta, cúbrase con ella, el fuego se extinguirá por falta de aire.

El personal profesional de extinción está altamente cualificado y físicamente preparado.  Así que, si tiene intención de colaborar en las tareas de extinción:

  • Póngase en contacto con los profesionales responsables de la extinción (bomberos, agentes forestales, etc) lo cuales le asignarán las tareas más acordes y siga siempre sus instrucciones.

  • Nunca trabaje aisladamente o por su cuenta. Además de ponerse en peligro, podría comprometer las labores y estrategias de extinción.

  • No arroje agua a los cables eléctricos.

  • Cuando un medio aéreo va a lanzar agua, debe retirarse de su trayectoria, evitando que le alcance la descarga.

  • Extreme todos los cuidados. Su vida vale mucho.

Si el incendio le sorprende en una casa de campo o en una urbanización:

  • Avise urgentemente al 112 o autoridad más cercana y actúe según las indiquen.

  • Facilite las entradas de los medios extinción a su finca.

  • Use las mangueras para mojar el tejado y los alrededores.

  • Las casas pueden ser refugios bastante seguros. A no ser que existe una orden de evacuación por parte de las autoridades, es recomendable no abandonarlas y esperar al paso del frente en la zona más húmeda y resguardada del posible impacto del frente.

  • Entre en el interior de la casa y cierre todas las puertas, ventanas y persianas para evitar posibles corrientes de aire y la entrada de las llamas.

  • Tapone las rendijas al exterior con paños mojados con agua.

  • Desconecte todos los suministros de gas butano, natural y gasoil.

  • En caso de recibir orden de evacuación, póngase a lo dispuesto por la autoridad correspondiente. Ellos conocen las vías seguras de evacuación y el lugar seguro al que dirigirse.

Recuerde

  • Las medidas de prevención ayudan a reducir el daño que puede derivarse de los desastres.

  • En caso de emergencia, conocer algunas pautas de autoprotección, ayuda a tomar decisiones que pueden favorecer tanto su seguridad como la de los demás.